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Partida

¿Cómo escapar de la vida? me tiene apresada, con billete de ida la esquivaré tentada
Coger una ruta sin parar de correr el sabor de otro aire nuevo amanecer
Olvidar la mirada, sentir viento fresco comenzar el Samsara improvisar el resto

Sola, sola amapola

Flor que va pasando por la vida por el viento sin parada ni descanso,  un vuelo solo y lento
A nadie cruza la mirada, como marchita entre vivos nunca dulce ni osada un corazón escondido


Pan integral o hipocresía

Ayer estaba mirando fotografías en Instagram. Es una red social donde subimos nuestras experiencias y fines de semana en formato audiovisual. Ahora bien, todos estamos de acuerdo en que muchas veces la realidad virtual y la física no se corresponden.
Es como ver una hamburguesa en la carta, parece perfecta...y después claro, es decepcionante. ¿Mentimos en nuestra vida diaria? Como bellacos. ¿Somos iguales de puertas hacia fuera que en casa? Obviamente, no.
Pero, esto está llegando a límites en los cuales vemos perfiles de gente que practica deporte todos los días y que parece igual de idílico que la hamburguesa. Personas sin arrugas gracias al Photoshop, con una dieta diaria de pan integral y agua, haciendo vídeos donde parecen los más felices del mundo.
No, no van a hacerlos cuando están mal, está claro, pero tanta felicidad y perfección me embriaga...y también me hace sospechar. Por la calle solo veo rostros tristes y gente aburrida, la verdad.
¿Por qué en Twitter todo el mundo par…

El laberinto de espejos

Cogió cuidadosamente las partes de madera que lo sujetaban. Se alzaba la cortina, todos expectantes y su personaje preparado.

Los hilos se movían de un lado a otro, cruzando entre los otros actores sin mucho sentido.
El titiritero se parecía bastante a su marioneta, su propio muñeco, el personaje del gran teatro. Aunque sus facciones eran muy similares, cambiaba la manera de andar, de sentarse, de hablar, de actuar...incluso de reír. De mirar el mundo.

Lo observaba desde su puesto, con una mirada en el exterior y otra en la vida real, ya que el muñeco obviamente no lo reconocía como suyo.
Se lo habían dado, como quien regala un par de gemelos para la camisa en una celebración, aquellos que seguramente no nos gustaban ni nunca nos pondríamos.

El futuro...o cómo deprimirse en un párrafo

Me declaro oficialmente perdida, pero como muchos otros.
Señores "realistas". Es hora de que admitamos lo que somos, pesimistas y punto.
Pero ¿Cómo no serlo en la posición en la que nos encontramos?
Tres meses para decidir en que gastar (demasiado) dinero, con el objetivo de encontrar una labor en el futuro. O no.

Llevo quince años siguiendo una línea recta. Una línea en la que debía estudiar lo que tenía delante. Algunas veces con agrado y otras no tanto.
De repente, me encuentro al final de la línea, o al final del precipicio como diríamos los pesimistas.

Muchos ansían acabar segundo, ese año "terrorífico" en el que se supone que los alumnos no salen de sus casas.

Pinceladas olvidadas

Sola frente al lienzo queriendo plasmarme sin saber el comienzo

Pido a las hojas de otoño a la lluvia de abril y al recuerdo de antaño
Que me dejen recordar el color de mis sueños aquella felicidad esos anhelos
Pero la lluvia borró aquella pintura mi alma enterró dibujó la suya
Y miré con esmero Busqué recuperarla pero en el lienzo ya no quedaba

Atormenta mi cielo

Miro al cielo, me acaricia su calor, despejado está hoy debería ser consuelo
Pero ni yo sé porqué y a que espero mirando todavía al cielo
La varilla se adelanta y entonces sucede las nubes cantan mi rostro humedece

Y hace frío y se oye un trueno y sé que llueve y sé que quiero

Tormenta que arrastra, consume y luego marcha la que hace vibrar mi cielo y alma
Como nunca lo hicieron con aquel sol radiante cálido y seguro poco apasionante