martes, 17 de enero de 2017

Schopenhauer...o cómo deprimirse en un párrafo

Me declaro oficialmente perdida, pero como muchos otros.
Señores "realistas". Es hora de que admitamos lo que somos, pesimistas y punto.
Pero ¿Cómo no serlo en la posición en la que nos encontramos?
Tres meses para decidir en que gastar (demasiado) dinero, con el objetivo de encontrar una labor en el futuro. O no.

Llevo quince años siguiendo una línea recta. Una línea en la que debía estudiar lo que tenía delante. Algunas veces con agrado y otras no tanto.
De repente, me encuentro al final de la línea, o al final del precipicio como diríamos los pesimistas.

Muchos ansían acabar segundo, ese año "terrorífico" en el que se supone que los alumnos no salen de sus casas.

Lo cierto es que yo no, porque la perspectiva es un poco borrosa desde este punto. Cada vez que encuentro una razón para lanzarme a ver si soy de los pocos que no cae en seco, me topo con mil desoladoras razones para retroceder (cifras del paro, desprestigio del trabajo, enchufismo, precariedad...).

No es que necesite una dosis de ganas extra, me apetece apuntarme a cursos, aprender, leer, trabajar, practicar, escribir, buscar, viajar...
A casi todas las asignaturas o libros les encuentro aunque sea un mínimo interés, que a veces se va reduciendo a medida que los "empollo", todo hay que decirlo.

Pero sin desviarnos del tema, diré que me desquicia no poder leer una noticia por no saber de que va el conflicto bélico nombrado o sus protagonistas.
También me frustra no saber más de política, literatura, economía, arte, biología, historia...

Pero he llegado a la conclusión de que tener tantos intereses dispersos sin sentir pasión por ninguno en concreto es, por lo menos a estas alturas, inútil.
Quien sabe si pasados veinte años leeré esto y soltaré una carcajada, sabiendo que hace tiempo existía una versión de mí misma tan melodramática y negativa.

Pero ahora mismo la presión se enreda en mi garganta, mientras veo como las varillas del reloj corren en mi contra.

El futuro a mis ojos ya no se presenta gris, está alcanzando un tono negro oscuro...donde la oportunidad depende de muchos factores y cada vez se escapan más lejos.

Espero haber alegrado vuestro día, un cordial saludo.


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